¿Quieres añadir más textura, volumen y personalidad a tus proyectos de punto? El punto bucle es una técnica muy interesante para conseguirlo. Este punto decorativo crea pequeñas lazadas sobre la superficie del tejido y aporta un acabado original y con relieve. Aunque muchos principiantes no lo conocen, resulta bastante accesible una vez que se comprende el movimiento. En esta guía te explicamos cómo tejer el punto bucle paso a paso y compartimos algunos consejos prácticos para dar más carácter a tus proyectos.
¿Qué es el punto bucle en tejido?
El punto bucle, también conocido en inglés como loop stitch, es una técnica de punto texturizado que crea pequeñas lazadas en el derecho de la labor. Dependiendo del hilo y de la densidad de los bucles, puede producir un efecto mullido, con flecos o similar al pelo. Es ideal para cojines, bolsos, peluches, bufandas y otros accesorios.
Para crear cada punto bucle, el hilo de trabajo se coloca alrededor de un dedo o de un pequeño objeto para formar la lazada antes de fijarla en el punto. Al principio puede resultar un poco más delicado, pero una vez aprendido el gesto se vuelve fácil de repetir.
¿Qué necesitas para tejer el punto bucle?
El punto bucle puede parecer algo más avanzado que los puntos básicos del derecho y del revés, pero también es adecuado para principiantes con ganas de probar nuevas técnicas. Para empezar necesitarás:
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Unas agujas de tejer rectas o circulares, según el proyecto.
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Un hilo de grosor medio o grueso que permita distinguir bien los bucles.
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Tu dedo o un pequeño objeto cilíndrico que te ayude a crear bucles regulares.
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Un poco de paciencia y curiosidad.
¿Buscas un proyecto sencillo para practicar? Nuestro kit para tejer un gorro puede ser una buena base para ganar confianza y descubrir nuevas técnicas de punto.
Tutorial: cómo tejer el punto bucle paso a paso
Existen varias formas de tejer el punto bucle. El método que explicamos a continuación es una de las versiones más habituales y crea los bucles en el derecho de la labor. Puedes combinarlo con fondos sencillos como el punto jersey u otros puntos básicos.
1. Teje hasta llegar al punto en el que quieres crear el bucle
Empieza la vuelta con normalidad y teje hasta llegar al punto en el que quieras formar el primer bucle.
2. Forma el bucle
Cuando llegues al punto:
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Teje el punto del derecho, pero déjalo todavía en la aguja izquierda.
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Lleva el hilo de trabajo hacia delante y pásalo alrededor del pulgar o de un dedo de la mano izquierda para formar el bucle.
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Vuelve a llevar el hilo hacia atrás entre las agujas y teje de nuevo del derecho el mismo punto. A continuación, deja caer el punto original de la aguja izquierda.
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Ahora tendrás dos puntos en la aguja derecha. Pasa el primero por encima del segundo y déjalo caer de la aguja, de forma similar a cuando cierras puntos. Así el bucle queda fijado sin aumentar el número total de puntos.
3. Ajusta el bucle
Ajusta suavemente el bucle terminado para que quede bien visible en el derecho de la labor. Intenta colocar el dedo aproximadamente en la misma posición cada vez para conseguir bucles de un tamaño similar.
4. Repite la técnica
Continúa creando puntos bucle durante toda la vuelta o intercálalos con puntos normales, dependiendo del efecto que quieras conseguir.
Para obtener una textura densa y mullida, puedes incorporar vueltas de punto bucle con frecuencia. Si prefieres un resultado más discreto, deja varias vueltas normales entre cada vuelta de bucles. Lo mejor es probar primero la distribución en una pequeña muestra.
Consejos para conseguir puntos bucle regulares
El punto bucle requiere un poco de práctica al principio. Estos consejos pueden ayudarte:
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Elige un hilo de grosor medio o grueso que permita ver claramente cada bucle.
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Intenta mantener todos los bucles del mismo tamaño si buscas un acabado uniforme.
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No tejas demasiado apretado. Una tensión cómoda facilita la formación de los bucles.
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Para conseguir mayor regularidad, puedes utilizar una pequeña varilla de madera o una aguja de tejer adicional como guía para el tamaño de los bucles.
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Practica primero sobre una muestra para encontrar la longitud de bucle y la tensión que mejor te funcionen.
Y, sobre todo, diviértete experimentando. El punto bucle es una forma sencilla de dar un acabado mucho más original a un proyecto de punto clásico.
¿Qué puedes tejer con punto bucle?
No es necesario utilizar el punto bucle en toda una prenda. Funciona especialmente bien como detalle decorativo o en pequeños accesorios. Aquí tienes algunas ideas:
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Un bolso o neceser con textura.
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Una manta para bebé con zonas decorativas de bucles.
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Un cuello de punto mullido con algunas vueltas de punto bucle.
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Un peluche tejido con una textura suave y similar al pelo.
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Unos mitones con un puño de punto bucle.
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Una funda de cojín con la parte delantera texturizada.
El punto bucle: una forma creativa de personalizar tus proyectos
Si quieres añadir más textura y personalidad a tus proyectos de punto, el punto bucle es una técnica divertida que merece la pena aprender. Incluso una sola vuelta o una pequeña zona con bucles puede transformar por completo el aspecto de una labor sencilla.
Tanto si te gusta descubrir nuevos puntos como si simplemente quieres experimentar con texturas diferentes, prueba el punto bucle en tu próximo proyecto. Si estás empezando, un hilo de grosor medio o grueso y fácil de controlar suele ser la mejor opción para tus primeros intentos.








