El tejido de punto consiste en fabricar una tela entrelazando bucles de hilo llamados puntos o mallas. Estos se mantienen y trabajan con agujas de tejer y permiten obtener diferentes texturas y motivos en el tejido. Para crear prendas como jerséis, patucos, bufandas, cárdigans, suéteres o calcetines, es importante conocer los diferentes tipos de punto y las principales técnicas para tejer. ¿Quieres aprender a tejer? Antes de descubrir los distintos tipos de punto, veamos primero qué es una malla.
¿Qué es una malla?
1. Un punto: es la forma en la que se entrelazan los hilos. Existen muchos tipos, como el punto derecho, el revés, el punto bobo, etc.
2. Una malla: es un bucle de hilo individual.
3. Una vuelta o hilera: es una línea formada por varias mallas.
Una malla es, por definición, un bucle de hilo individual. Está formada por una cabeza, unas patas y unos pies. Presenta dos caras: el derecho, donde se ven las patas de las mallas, y el revés, donde son más visibles la cabeza y los pies. Dependiendo del método de fabricación del tejido, existen diferentes tipos de mallas, como la malla recogida, la malla de urdimbre, la malla vuelta, la malla deslizada, la malla retorcida, la malla perdida, la malla hacia abajo y la malla transferida.
La forma de crear las mallas permite obtener diferentes tipos de tejido de punto y distintos motivos, como el punto jersey, el jacquard, el punto inglés o el elástico 2x2.
Consejo: El punto jersey es uno de los puntos básicos más sencillos. Para realizarlo, las mallas se trabajan siguiendo un patrón regular sobre las mallas de la vuelta anterior. Así se consigue una superficie uniforme.
¿Cuáles son los diferentes tipos de punto?
Un tejido puede fabricarse mediante diferentes tipos de punto y estructuras de malla, como la malla recogida, la malla de urdimbre, la malla cargada, la malla desplazada o la malla alargada. Las dos grandes categorías más conocidas son el tejido de punto por trama y el tejido de punto por urdimbre.
Tejido de punto por trama o malla recogida
El tejido de punto por trama se obtiene formando bucles repetidos a lo ancho de la tela. Estos bucles se entrelazan y se superponen a medida que avanza el tejido. El hilo suele introducirse perpendicularmente a las columnas de mallas y va formando las sucesivas hileras.
El punto por trama puede realizarse con una máquina circular o a mano. Generalmente resulta relativamente fácil de destejer. Este tipo de estructura se utiliza con frecuencia para fabricar jerséis y calcetines. Entre las estructuras de punto por trama más habituales se encuentran el punto jersey, el punto inglés, el interlock y el elástico 1x1. Esta técnica permite fabricar tanto tejidos planos como tejidos tubulares.
Tejido de punto por urdimbre
El tejido de punto por urdimbre se obtiene formando cadenas de bucles en sentido longitudinal que después se entrelazan a lo ancho del tejido. Para realizarlo se utilizan varios hilos que recorren las diferentes columnas de mallas.
El punto por urdimbre se realiza principalmente a máquina y puede requerir cientos de columnas. Entre las estructuras más utilizadas se encuentran la charmeuse, el satén y el atlas. Esta técnica se emplea especialmente para fabricar tejidos planos con bordes laterales.
Tejido con mallas transferidas
El tejido con mallas transferidas se obtiene desplazando una malla entre dos agujas próximas. La transferencia puede realizarse hacia una fontura opuesta o hacia la izquierda o la derecha dentro de la misma fontura. Esta técnica permite crear efectos calados o en relieve y puede utilizarse para realizar diagonales, chevrones, trenzas o rombos.
Tejido de punto por urdimbre con hilos de trama
Este tipo de tejido combina cadenas verticales de mallas de urdimbre con varios hilos de trama que las conectan. Por tanto, reúne características del tejido por trama y del tejido por urdimbre.
Tejido con malla vuelta
El tejido con malla vuelta se realiza combinando varias columnas de puntos del derecho y del revés. De este modo se pueden obtener motivos invertidos o en negativo en el reverso del tejido.
Tejido con mallas alargadas
El tejido con mallas alargadas se realiza dejando determinadas mallas sobre una o varias hileras mientras las demás agujas continúan trabajando. De este modo se crean mallas más largas y efectos decorativos particulares.
Tejido con mallas cargadas
El tejido con mallas cargadas se obtiene utilizando uno o varios hilos que no se tejen completamente y que se añaden sobre la última malla. Esta técnica permite crear estructuras que se utilizan, por ejemplo, en determinados puntos elásticos y en el punto inglés.
Tejido con mallas desplazadas
El tejido con mallas desplazadas se obtiene realizando un desplazamiento hacia la izquierda o hacia la derecha de una fontura. Para ello se cruzan determinadas mallas entre las diferentes fonturas. Esta técnica permite crear líneas oblicuas y relieves más pronunciados.
Tejido con puntos deslizados
El tejido con puntos deslizados consiste en dejar algunas mallas sin tejer en una vuelta para trabajarlas posteriormente. Por lo general, una malla deslizada resulta más larga que una malla tejida normalmente. Esta diferencia permite crear patrones con textura, como el punto mosaico. Dependiendo del motivo, este tipo de tejido también puede resultar algo más firme.
Tejido con puntos retorcidos
El tejido con puntos retorcidos se caracteriza por trabajar mallas del derecho o del revés de forma retorcida. El giro puede realizarse hacia uno u otro lado según la técnica utilizada.
Los puntos retorcidos hacia la derecha o hacia la izquierda permiten crear una textura visual sutil sobre el tejido. También pueden hacer que las mallas queden más compactas y que el tejido resulte algo más firme.
Tejido con puntos perdidos o caídos
El tejido con puntos perdidos se realiza dejando determinadas mallas sin tejer de forma intencionada. Esto permite abrir una columna de mallas y crear una línea vertical de espacios visibles en el tejido.
Tejido trabajando en mallas inferiores
El tejido trabajando en mallas inferiores consiste en pasar una nueva malla a través de otra situada más abajo o entre mallas ya tejidas. De esta forma se modifica la estructura habitual de la columna.
Según la posición de estas mallas, esta técnica permite crear pequeñas líneas, detalles o efectos de textura sobre la superficie del tejido.
Ahora que ya conoces los diferentes tipos de mallas y sus características, veamos las principales técnicas utilizadas para tejer a mano.
Las diferentes técnicas para tejer a mano
El tejido a mano se realiza principalmente mediante tres técnicas: tejer en plano, tejer en circular y tejer con los dedos. Descubramos estas diferentes formas de trabajar a mano.
Tejer en plano
Para tejer en plano se pueden utilizar dos agujas rectas o una aguja circular. Esta técnica permite crear una pieza plana y se emplea principalmente para proyectos rectangulares. También resulta adecuada para realizar piezas como mantas, bufandas o las partes delanteras y traseras de un jersey.
Al final de cada vuelta se gira la labor. Para realizar punto jersey con esta técnica, se teje una vuelta del derecho y la siguiente del revés, repitiendo esta secuencia. Para el punto bobo, al trabajar en plano se pueden tejer todas las vueltas del derecho. De este modo, el derecho y el revés de la labor se alternan a medida que se avanza.
Tejer en circular
Tejer en circular se realiza con un juego de 4 o 5 agujas de doble punta o con una aguja circular. Esta técnica permite crear una pieza tubular sin costuras laterales, trabajando las mallas continuamente en vueltas.
El tejido circular se utiliza especialmente para crear gorros, mangas, manoplas, calcetines y otras piezas de forma tubular.
Tejer con los dedos
Tejer con los dedos, como su nombre indica, consiste en trabajar el hilo directamente con los dedos en lugar de utilizar agujas. Esta técnica permite crear cordones y estructuras tubulares sencillas y constituye una forma divertida y accesible de descubrir el trabajo con hilo.








